El requisito fundamental para mantener la calidad del agua potable es una renovación regular del agua. Según la norma VDI 6023, esta debe realizarse a más tardar cada 72 horas.
Especialmente en edificios públicos, como escuelas o edificios de oficinas, se puede producir rápidamente un estancamiento, por ejemplo en fines de semana largos, días festivos o durante las vacaciones. Si el agua permanece demasiado tiempo en las tuberías, las bacterias como la legionela pueden multiplicarse más de lo normal. Para prevenir esto, se debe garantizar la renovación regular del agua en todos los puntos de toma.
Junto a la renovación regular del agua, las temperaturas del agua también son decisivas para prevenir una multiplicación excesiva de bacterias. Aquí se aplica: Agua fría < 25 °C y agua caliente > 55 °C
Utilizar materiales y productos adecuados
También los materiales utilizados influyen en la calidad del agua potable: Los metales, los componentes plásticos o los sedimentos pueden alterar las propiedades del agua potable y perjudicar la seguridad higiénica. Por ello, solo deben utilizarse materiales y productos adecuados y autorizados.
La base legal la proporcionan, entre otros, los artículos 14 y 15 de la Regulación alemana del Agua Potable. Estos establecen requisitos para los materiales que entran en contacto con el agua potable.
Nota: Los reglamentos técnicos como las normas DIN EN 806-2, DIN 1988-200 y DVGW W 534 muestran lo siguiente: La selección de materiales adecuados depende también de las propiedades del agua potable local. Por lo tanto, los proyectistas deberían tener en cuenta los datos del proveedor de agua y fijar con antelación los materiales y componentes adecuados.
Protección antiescaldamiento y uso seguro
La norma DIN EN 806-2 prevé que las instalaciones de agua potable calentada se planifiquen de modo que el riesgo de quemaduras sea bajo. Para zonas sensibles se recomiendan límites concretos de temperatura: En hospitales, escuelas o residencias de ancianos, la temperatura de salida no debería superar los 43 °C. En instalaciones de ducha de guarderías y zonas especiales de residencias de mayores, la temperatura debería estar limitada a un máximo de 38 °C.
Aunque estas especificaciones tienen inicialmente solo un carácter de recomendación a nivel normativo, pueden adquirir una importancia determinante para los operadores en el marco de la obligación de garantía de seguridad. Los operadores deben proteger a los usuarios del peligro descrito en la norma, ya sea mediante la aplicación de las recomendaciones DIN o mediante otras medidas que garanticen de forma fiable la seguridad requerida.