Cuando los edificios «duermen»: riesgos para la higiene del agua potable
En muchos edificios públicos y comerciales, como edificios de oficinas, escuelas y guarderías o instalaciones deportivas, algunas zonas permanecen temporalmente sin uso. Precisamente cuando se produce un uso reducido temporal o la falta de uso, en periodos de vacaciones o ante una ocupación variable, se generan tiempos de estancamiento excesivamente largos en la instalación de agua potable. No se produce la renovación necesaria del agua. Debido a ello, las exigencias relativas a la higiene del agua potable aumentan notablemente, puesto que la calidad del agua debe garantizarse en todo momento hasta el punto de toma. Para contrarrestarlo, es necesario realizar descargas antiestancamiento. No obstante, una ejecución manual resulta muy laboriosa. Se deben cumplir los planes de descarga y accionar los puntos de toma con regularidad. Es mucho más sencillo asegurar una renovación regular del agua mediante descargas antiestancamiento automáticas. El siguiente artículo muestra cómo se puede llevar esto a cabo en el día a día de forma eficiente y con seguridad jurídica.
Retos para la higiene del agua potable
Uso diferenciado en zonas concretas
En edificios públicos y comerciales, el mantenimiento de la higiene del agua potable representa un desafío especial. Algunas zonas o puntos de toma permanecen temporalmente sin uso. Un uso oscilante debido a periodos de vacaciones, vacaciones escolares, modelos de trabajo flexibles o cierres temporales provoca que no se produzca una renovación suficiente del agua en todos los puntos de toma y se genere un estancamiento excesivamente largo. Incluso las causas pequeñas pueden ser determinantes. Una grifería oculta en el cuarto de la limpieza o una ducha sin usar en el vestuario ya son suficientes. Ejemplos típicos son también las griferías de lavabo en las aulas que rara vez se utilizan. Las empresas operadoras están obligadas a garantizar la calidad del agua potable de forma permanente y a prevenir riesgos como una mayor formación de legionela. Esto incluye una renovación completa del agua en todos los puntos de toma como máximo en un plazo de 72 horas.
El estancamiento y sus consecuencias
En muchos edificios, la instalación de agua potable se utiliza de forma diferente a la prevista inicialmente. Especialmente en edificios públicos y comerciales, se producen interrupciones del uso o un uso mínimo de la instalación de agua potable que no se tuvieron en cuenta en la planificación. Si no hay flujo de agua, el agua se estanca en las tuberías. Esto favorece la proliferación de microorganismos higiénicamente relevantes, en especial en el rango de temperaturas entre 25 °C y 50 °C. Al mismo tiempo se manifiesta un problema central: No se cumple con el funcionamiento previsto, a pesar de que la instalación es técnicamente impecable. De esto se derivan los siguientes riesgos.
Por qué las medidas manuales a menudo no son suficientes
Los procesos de descarga como base de la higiene del agua potable
Los procesos de descarga aseguran la renovación regular del agua en la instalación del edificio con el objetivo de evitar un estancamiento excesivamente largo y mantener constante la calidad del agua potable. Los puntos de toma se abren de forma específica para renovar el agua estancada. La organización se realiza frecuentemente mediante planes de descarga. Estos definen los intervalos en función del uso y de las zonas del edificio.
Con SMART.SWS, el sistema de gestión de agua SWS se amplía a la nube. De este modo es posible un acceso remoto independiente de la ubicación y aplicable a varios edificios a todos los sistemas SWS, griferías, así como a los datos relevantes del sistema y parámetros de funcionamiento. Además, se pueden planificar mucho mejor los mantenimientos.
La combinación de SWS y SMART.SWS ofrece claras ventajas. Las empresas operadoras y los gestores de las instalaciones se benefician de una alta seguridad en la higiene,además de la reducción considerable de la carga de trabajo. Al mismo tiempo se genera un valor añadido económico. El menor coste de personal y tiempo, así como el consumo reducido de agua y energía, aseguran procesos más eficientes y un descenso patente de los costes corrientes.
SWS y SMART.SWS constituyen, por tanto, una solución ideal para la monitorización remota cómoda de la higiene del agua potable. Esto es aplicable especialmente para inmuebles de grandes dimensiones o múltiples propiedades.
Con el gestor de grupos se pueden configurar varias griferías de forma simultánea. Esto ahorra tiempo. A través de la gestión de edificios y espacios se pueden controlar además grupos enteros de griferías conjuntamente. Esto también simplifica notablemente los procesos.
Funcionamiento seguro a pesar de las oscilaciones en el uso
Un uso oscilante o reducido es la realidad cotidiana en muchos edificios públicos y comerciales. Con ello aumenta el peligro de un estancamiento excesivamente largo y los riesgos higiénicos en la instalación de agua potable. Las empresas operadoras están obligadas a garantizar el funcionamiento previsto en todo momento y a asegurar la calidad del agua potable en todos los puntos de toma. Las soluciones automatizadas con griferías electrónicas y una gestión de agua interconectada constituyen una base fiable para este fin. Estas ayudan a garantizar el funcionamiento previsto de las instalaciones de agua potable incluso ante un uso variable.