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Evitar la Pseudomonas aeruginosa, una bacteria que no solo se encuentra en el sector sanitario.

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Se trata de una vieja conocida de los médicos, que tiene gran relevancia en el sector de los sanitarios, la calefacción y el aire acondicionado: Pseudomonas aeruginosa (PSA). Si esta bacteria coloniza la instalación de agua potable, puede causar enfermedades graves a los usuarios. Su importancia en relación con la instalación de agua potable se ha desdeñado durante mucho tiempo, y la concienciación al respecto todavía depende de eventos puntuales. Por ese motivo es importante que los fabricantes, proyectistas, técnicos especializados y operadores de edificios conozcan mejor esta bacteria. El Dr. Peter Arens, experto en agua potable de SCHELL, informa sobre la Pseudomonas aeruginosa y ofrece consejos para minimizar el riesgo de colonización. En este sentido, es fundamental vigilar de cerca la instalación de agua potable, sobre todo en los centros sanitarios, como los hospitales, pero también en otros tipos de centros cuyos usuarios tienen sistemas inmunitarios debilitados.

¿Qué enfermedades puede causar la Pseudomonas aeruginosa?

Los profesionales médicos conoce la PSA desde hace más de 120 años. Sin embargo, la normativa de agua potable no establece ninguna obligación general de análisis de la Pseudomonas aeruginosa, solo lo hace para el agua potable embotellada. En cualquier caso, los posibles cuadros clínicos son variados. «Van desde inflamaciones leves a muy graves de heridas y del oído interno, hasta la ceguera y la destrucción de los pulmones, por ejemplo, en pacientes con fibrosis quística», explica el Dr. Peter Arens. Los patógenos pueden propagarse por distintas vías por la instalación de agua potable de los centros sanitarios.

¿Cómo llega la bacteria a la instalación de agua potable?

«En el sector de los sanitarios, la calefacción y el aire acondicionado, las posibles vías de transmisión a las personas son el agua potable, las aguas residuales (sifones) y las superficies próximas a lavabos que están contaminadas por salpicaduras», enumera el Dr. Peter Arens. La vía de entrada menos frecuente a la instalación de agua potable es a través del suministro de agua, p. ej., tras haberse efectuado reparaciones en la red. Sin embargo, las vías de entrada a través de componentes y reguladores de caudal contaminados de fábrica son significativas. «Esto último puede sonar un poco extraño, pero las Pseudomonas están presentes prácticamente en todos los sifones. Si en un hospital se generan salpicaduras, por ejemplo, porque el chorro de agua cae sobre un desagüe abierto, estas bacterias pueden «conquistar» la instalación de agua potable en sentido contrario al flujo de agua potable y acabar contaminando todo el hospital. En este proceso, se contaminará primero el regulador de caudal, desde donde la bacteria comenzará su viaje hacia el resto de la instalación, ya que es capaz de nadar activamente. Eso mismo ocurre, por ejemplo, cuando el personal de limpieza de habitaciones limpia los reguladores de caudal con una bayeta que se ha contaminado limpiando un lavabo», explica el Dr. Peter Arens. Para mantener la bacteria alejada de la instalación, se debe realizar una renovación periódica del agua a través de todos los puntos de toma. Además, el regulador de caudal debería cambiarse periódicamente. Por tanto, se debe prestar especial atención a la higiene y al correcto funcionamiento de la instalación de agua potable. Los sistemas de gestión del agua, como el sistema SWS de SCHELL, permiten simular el funcionamiento previsto en todos los puntos de toma. Además, ofrecen la posibilidad de diseñar el funcionamiento de forma que sea rentable y ahorre agua, y de documentar dicho funcionamiento.

Evitar los componentes contaminados de fábrica

También se deben tener en cuenta los componentes que se utilizan en la instalación de agua potable. Un solo producto contaminado puede dar lugar a que se contamine toda la instalación. La transmisión a través de componentes contaminados de fábrica se puede evitar utilizando únicamente productos que se hayan ensayado en seco. En SCHELL, los ensayos en seco son la norma desde hace años. «No obstante, también hay productos que los fabricantes no pueden ensayar en seco, porque necesitan ser ajustados o calibrados», explica el Dr. Peter Arens. Por ese motivo, la Asociación Alemana de Fabricantes de Instalaciones y Maquinaria (VDMA) recomienda a sus miembros que, si deben hacer ensayos de funcionamiento con agua, comprueben la calidad del agua utilizada para el ensayo. Deben poder acreditar que está libre de PSA. Además, la Asociación Técnica y Científica Alemana para el Gas y el Agua (DVGW), en su documento gratuito twin Nr. 10, ofrece consejos sobre cómo proceder con los contadores de agua, que también son aplicables a otros componentes.

Fortalezas y debilidades de la Pseudomonas aeruginosa

La lucha contra la PSA es más dura que la lucha contra la legionela. Para enfrentarse a ella, conviene conocer sus fortalezas y debilidades y las diferencias con la Legionela spec. (tablas 1 y 2). Por ejemplo, la Pseudomonas aeruginosa tiene unas exigencias de nutrientes reducidas, por lo que se considera un colonizador primario de superficies «intactas». Se la puede combatir aprovechando su debilidad competitiva. El agente patógeno apenas puede hacer frente a otras bacterias y, como consecuencia, puede ser desplazado por bacterias no patógenas. Todavía no se ha investigado bien cómo funciona este mecanismo. «Pero básicamente sabemos que necesitamos gestionar las biopelículas en la instalación de agua potable. En las superficies interiores de la instalación de agua potable tenemos unas condiciones similares a las que hay en la superficie de nuestra piel o en nuestro intestino: si la superficie está colonizada por bacterias buenas, los patógenos tendrán dificultades para encontrar un hábitat adecuado», explica el Dr. Peter Arens.

Enfoques de saneamiento en caso de colonización de la instalación

No existe una fórmula mágica para un saneamiento exitoso. El documento de la DVGW (A) 556, «Anomalías higiénico-microbianas en las instalaciones de agua potable. Métodos y medidas para subsanarlas», proporciona información al respecto. Además, este año la DVGW va a publicar una nueva hoja de trabajo sobre la PSA que incluirá ejemplos de casos reales y su saneamiento. «Yo mismo he observado buenos resultados con el empleo de una renovación de agua elevada (debido a la “debilidad competitiva”) apoyada por una desinfección térmica. Porque, a diferencia de lo que ocurre con los desinfectantes, el calor sí penetra en la biopelícula y alcanza incluso aquellos recovecos de los componentes que no están expuestos al flujo de líquido y donde no puede llegar ningún desinfectante», aclara el Dr. Peter Arens. Con el sistema de gestión del agua SWS de SCHELL, las desinfecciones térmicas pueden programarse y ejecutarse de forma óptima. Para evitar desde el principio la colonización por PSA (y la posible necesidad de funcionamiento transitorio con costosos filtros estériles), vale la pena adoptar medidas preventivas.

Prevención profesional e integral

Es esencial utilizar productos que sean impecables desde el punto de vista microbiológico, y deberían exigirse en la parte general del pliego de condiciones. «Los productos ensayados en seco son la solución ideal», destaca el Dr. Peter Arens. «Si no fuera posible por motivos técnicos, como ocurre, por ejemplo, con las conexiones de seguridad, se debería preguntar al fabricante qué enfoque de higiene que ha utilizado. Sin embargo, no basta con que los productos salgan de las instalaciones en perfecto estado, el enfoque de higiene debe abarcar hasta la prueba de funcionamiento en la obra». El documento VDI 6023, hoja 1, ofrece información al respecto. «Me gustaría que todas las partes interesadas mostraran una mayor sensibilidad cuando trabajen en edificios de uso médico», apunta el Dr. Peter Arens. «Por ejemplo, si gotea agua de una grifería sanitaria que todavía no se ha utilizado y el proveedor no cuenta con un enfoque de higiene, el desastre microbiológico puede estar asegurado». También es importante que la puesta en marcha de la instalación de agua potable se realice paso a paso, teniendo en cuenta la higiene e incluyendo pruebas de control microbiológico tras cada llenado parcial. Estas medidas permiten detectar y combatir la colonización de la Pseudomonas aeruginosa antes de que se haya contaminado la instalación completa. De este modo, se evita que el técnico especializado tenga que realizar trabajos adicionales, se protege a los usuarios del centro de salud y se evitan también reformas muy complejas y costosas. Porque cuando se trata de mantener la higiene del agua potable, no solo hay que prestar atención a la legionela.