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Protección acústica en la edificación: por qué la técnica de sanitarios debe considerarse desde el principio

La protección acústica es una de las características de calidad centrales de los edificios modernos. No se trata de un aspecto de confort voluntario, sino de un requisito legalmente exigido y de obligado cumplimiento. En la edificación de viviendas, este influye de manera determinante en el confort y la satisfacción de los residentes. Al mismo tiempo, en oficinas y centros educativos, afecta a la concentración, el rendimiento y la calidad de la estancia. A menudo se subestima el papel de la instalación sanitaria. Griferías, trazado de tuberías y montaje influyen directamente en el nivel de ruido posterior. Quien concibe la protección contra el ruido de forma integral y la integra de forma temprana en la planificación, genera seguridad para todas las partes implicadas.

La protección acústica es más que un valor mínimo

La protección acústica y la acústica ambiental son importantes por varios motivos:

  • Salud y bienestar: El ruido excesivo puede causar estrés, trastornos del sueño e incluso pérdida de audición. Una buena protección acústica contribuye a la reducción del ruido y fomenta la salud.
  • Productividad laboral: En oficinas y centros educativos, una buena acústica ambiental mejora la inteligibilidad de la voz y la concentración, lo que favorece la productividad y el aprendizaje.
  • Calidad de vida: En los edificios de viviendas, una protección acústica eficaz aumenta la calidad de vida al incrementar la privacidad y el confort de las personas residentes.
  • Requisitos legales: El cumplimiento de las normas de protección acústica es obligatorio por ley y evita consecuencias legales.
     

¿Cómo se genera el sonido?

El sonido se genera mediante vibraciones que se propagan a través del aire o de componentes sólidos. En el edificio se distingue principalmente entre el ruido aéreo, que se propaga a través del aire, y el ruido de impacto, que se transmite a través de componentes como paredes, techos o tuberías.

Medidas de protección contra el ruido: Consecuencia en caso de incumplimiento

Las medidas de protección contra el ruido en los edificios se dividen en protección contra el ruido exterior (ventanas, paredes, cubiertas) y protección contra el ruido interior (protección contra el ruido aéreo, protección contra el ruido de pasos, protección contra ruidos de las instalaciones técnicas del edificio). El éxito de la protección acústica en la edificación está determinado esencialmente por una buena planificación y por la diligencia artesanal durante la ejecución de la obra.

La protección contra el ruido actúa de forma permanente en la vida cotidiana y, a diferencia de los defectos ópticos, no se puede ignorar. Los ruidos procedentes de las viviendas colindantes o de la instalación provocan rápidamente insatisfacción.

Las consecuencias típicas son:

  • Quejas de los usuarios
  • Notificaciones de defectos y subsanaciones
  • Discusiones sobre responsabilidad y garantía

También en edificios públicos, como oficinas, escuelas u otros centros educativos, se aplican requisitos especiales para un entorno tranquilo y libre de interferencias. Si estos no se cumplen, tiene repercusiones directas en los usuarios y explotadores.

Las consecuencias típicas son:

  • Capacidad de rendimiento y concentración reducida
  • Interrupciones de los procesos de trabajo y de las clases
  • Quejas y mayor necesidad de coordinación

Consejo práctico: Los defectos de protección contra el ruido a menudo solo pueden subsanarse a posteriori con un esfuerzo constructivo considerable. Una planificación previsora es significativamente más económica.

Clasificación breve de los fundamentos legales y normativos

El derecho de la ordenación de la edificación como base

La protección contra el ruido está regulada por el derecho de la ordenación de la edificación. Las ordenanzas de edificación regionales constituyen la base y la hacen vinculante. A través de la licencia de obras, los requisitos quedan fijados legalmente y, por tanto, pasan a formar parte del proyecto de construcción.

DIN 4109-1 – el límite inferior normativo

La norma DIN 4109-1 establece los requisitos mínimos de protección contra el ruido. El objetivo es la protección de la salud. Estos requisitos representan un límite inferior que no se debe sobrepasar.

Es importante saber:

  • La norma DIN 4109-1 no es un estándar de confort.
  • No garantiza un valor residencial elevado.
  • No cubre automáticamente las expectativas del usuario.

Clasificación correcta de los requisitos superiores

La norma DIN 4109-1 define la protección mínima contra el ruido según el derecho de la ordenación de edificaciones. Para muchos proyectos de construcción, este estándar mínimo ya no es suficiente hoy en día.
Los requisitos aplicables dependen del proyecto de construcción concreto. Son determinantes el tipo de edificio, el uso, la calidad acordada y, sobre todo, el contrato de obra. Además de la DIN 4109-1, suelen desempeñar un papel importante la DIN 4109-5 y la VDI 4100, que describen niveles superiores de protección contra el ruido.
Especialmente en la edificación de viviendas, es decisivo lo que un cliente puede esperar legítimamente. La jurisprudencia también lo confirma. Así, en Alemania, el Tribunal Superior Regional (OLG) de Schleswig aclaró en su sentencia del 25/08/2023 (Expte.: 1 U 85/21) que la protección mínima según la DIN 4109-1 no corresponde automáticamente al estándar debido en la edificación de viviendas.

Consejo práctico: Como baremo para una protección contra el ruido perceptiblemente mejor, suele aplicarse la norma DIN 4109-5, especialmente en estándares de vivienda normales a elevados. Sin embargo, lo decisivo no es solo la norma, sino también lo que se debe contractualmente y lo que se puede esperar legítimamente.

Concebir la protección contra el ruido como un sistema integral

La protección contra el ruido solo funciona como un sistema integral. Es decisiva la interacción de todos los componentes. La estructura del edificio y el equipamiento técnico del mismo actúan siempre de forma conjunta.
Incluso las decisiones de planificación supuestamente pequeñas pueden tener grandes repercusiones:

  • Ubicación de baños o locales sanitarios junto a habitaciones que requieren protección.
  • Trazado de patinillos de instalaciones.
  • Estructura de paredes y techos.

Los ruidos no solo se generan, sino que también se transmiten. El ruido de impacto puede propagarse a través de los componentes y hacerse perceptible en un lugar completamente distinto.

Consejo práctico: La protección contra el ruido es siempre sistémica. Si se descuida un componente, el resultado global se resiente. Las correcciones posteriores suelen ser costosas y técnicamente limitadas.

La protección contra el ruido en el sector de sanitarios: un factor a menudo subestimado

La instalación de sanitarios también influye de manera determinante en el nivel de ruido posterior. Incluso las paredes, techos y patinillos bien planificados desde el punto de vista acústico pierden su eficacia si los ruidos de la instalación se transmiten sin control. Precisamente aquí, el flujo de agua, las oscilaciones de presión y las vibraciones generan los típicos ruidos molestos que se propagan directamente a las estancias adyacentes.

Por ello, también aquí se aplica lo siguiente:
Aclarar qué nivel de protección contra el ruido se requiere y dejarlo fijado claramente por contrato.
Solo así se pueden orientar la planificación, la selección de productos y la ejecución hacia un objetivo común.
 

Instalación global en lugar de componentes individuales

En el sector de sanitarios, la protección contra el ruido se reduce con frecuencia a productos individuales. Sin embargo, en realidad siempre se evalúa la instalación en su conjunto.
El denominado ruido de las instalaciones surge de la interacción de varios factores:

  • Tuberías y su trazado
  • Fijaciones y desacoplamiento
  • Griferías empleadas
  • Montaje y situación de instalación

Consejo práctico: Cada componente individual influye en el resultado. Incluso los productos con comprobaciones acústicas certificadas no pueden desarrollar su potencial si la planificación o el montaje no son correctos. Independientemente de si se aplican requisitos mínimos o elevados, el sistema completo debe alcanzar el nivel de protección contra el ruido exigido.

Griferías de extracción en el foco

Las griferías de extracción son todas aquellas griferías en las que se extrae agua de forma específica. Entre ellas se cuentan, por ejemplo:

  • Griferías de lavabo
  • Griferías para ducha
  • Fluxor de inodoro y urinario

Tienen una influencia esencial en el nivel de ruido, ya que aquí interactúan directamente el flujo de agua, la presión y la mecánica. Para evaluar estos ruidos de forma comparable, las griferías se clasifican acústicamente.

La clase de ruido explicada de forma sencilla

La norma DIN EN ISO 3822 establece el procedimiento de medición fundamental con el que se determinan los ruidos de las griferías sanitarias de extracción conductoras de agua según condiciones de laboratorio.

Específicamente para los fluxores de inodoro y urinario, la norma DIN EN 12541 precisa adicionalmente estos requisitos de medición según la DIN EN ISO 3822. Por tanto, define con exactitud cómo deben comprobarse y evaluarse estas griferías.

Los valores medidos según la DIN EN ISO 3822 permiten posteriormente la asignación a un denominado grupo de griferías (término normativo) según la DIN 4109, que en la práctica suele denominarse coloquialmente «clase de ruido»

Esta clasificación es especialmente importante para la práctica, ya que permite a los proyectistas, responsables de la toma de decisiones en el proyecto y arquitectos seleccionar de forma específica griferías adecuadas para la protección contra el ruido.

Las griferías de la clase de ruido I se consideran especialmente silenciosas y son adecuadas para zonas sensibles al ruido. La clasificación afecta principalmente a las griferías de extracción, pero también puede aplicarse a otras griferías conductoras de agua, como las llaves de escuadra de regulación.
 

Griferías de extracción: ¿quién asume qué responsabilidad?

La protección contra el ruido en el sector de sanitarios es un trabajo en equipo. La planificación y la ejecución se entrelazan y se complementan entre sí. Solo si todos los implicados conocen y cumplen sus tareas se podrá alcanzar el nivel de protección contra el ruido deseado. 

Tareas del proyectista especializado

El proyectista especializado define los objetivos de protección contra el ruido y los integra en la planificación. Esto incluye:

  • Asignación coherente de las estancias
  • Trazado de tuberías bien meditado
  • Requisitos claros en el pliego de condiciones

Cuanto antes se tengan en cuenta estos puntos, más seguro será el resultado.

Tareas del técnico instalador

El técnico instalador debe garantizar la ejecución conforme a la normativa. Son determinantes, entre otros aspectos:

  • Instalación de las tuberías con desacoplamiento acústico
  • Condiciones de presión correctas
  • Ajuste adecuado de las griferías

Las desviaciones en la ejecución pueden anular incluso los buenos resultados de la planificación.
 

Protección contra el ruido con sistema: soluciones de SCHELL

Una protección contra el ruido eficaz en el sector de sanitarios surge de la interacción entre la planificación, los productos adecuados y el ajuste profesional. Los productos comprobados aportan, además, seguridad en la planificación. SCHELL ofrece una multitud de soluciones de la clase de ruido I para diferentes campos de aplicación.

Zonas de inodoros 

Las instalaciones de inodoro y los fluxores se consideran especialmente sensibles en la edificación, ya que los ruidos de descarga en las estancias adyacentes se perciben rápidamente como molestos. Las griferías de la clase de ruido I sirven, por tanto, como un criterio de decisión importante en la planificación y la licitación. 
 

Lavabos

Las griferías de lavabo se encuentran entre los puntos de extracción más utilizados en el edificio y, por tanto, son una fuente de ruido típica en la vida cotidiana. Las griferías de la clase de ruido I permiten un flujo de agua especialmente silencioso de hasta 20 dB(A) y reducen así la carga acústica de forma perceptible, especialmente en los dormitorios y zonas de descanso colindantes.

Duchas 

Las griferías para ducha, debido a su elevado caudal volumétrico, se cuentan entre las fuentes de ruido más intensas en el sector de sanitarios. Las griferías de la clase de ruido I limitan eficazmente los ruidos de flujo y de chorro, contribuyendo así a un funcionamiento más silencioso.

Grifería de ducha adosada MODUS MD-T:
La grifería de ducha con optimización acústica y clase de ruido I limita eficazmente los ruidos de flujo y de chorro incluso con un caudal volumétrico elevado.

Grifería de ducha adosada VITUS:
La grifería de ducha adosada VITUS está disponible con accionamiento temporizado, mezclador de maneta sencilla, accionamiento de apertura/cierre o CVD-Touch electrónico. En todas sus variantes, gracias a la clase de ruido I, garantiza un funcionamiento especialmente silencioso.

Masterbox empotradas para griferías de ducha empotradas LINUS:
Las Masterbox empotradas de SCHELL se suministran premontadas de fábrica y están disponibles en diferentes versiones según la función de control, como temporizada o CVD-Touch electrónico. Casi todas las Masterbox empotradas disponen de clase de ruido I.

Válvula angular reguladora

También las griferías de conexión, como las llaves de escuadra de regulación, influyen en el nivel de ruido de una instalación. Muchísimas variantes de SCHELL cumplen con la clase de ruido I, reducen los ruidos de flujo y permiten, mediante la función reguladora, un funcionamiento silencioso así como un flujo de agua acorde a la necesidad.

SCHELL es líder mundial en llaves de escuadra de regulación y conexiones para electrodomésticos. Las llaves de escuadra de regulación de SCHELL son «Made in Germany» y casi todas disponen de una función reguladora para la clase de ruido I, incluso con el caudal estrangulado.

Consejo práctico: En algunas variantes especiales, esta característica del producto puede variar. Una comprobación de los datos técnicos aporta claridad al respecto.
 

Protección contra el ruido en la edificación: Pensar de forma integral, crear silencio de forma sostenible

La protección contra el ruido no comienza con el montaje. Se origina en la planificación y se decide en la ejecución. Quien tiene en cuenta la técnica de sanitarios desde el principio y apuesta por soluciones silenciosas y conforme a las normas, reduce los riesgos y aumenta la calidad residencial o de estancia del edificio de forma sostenible. Lo decisivo es siempre la interacción entre la estructura del edificio, la instalación y los productos adecuados. Solo si todos los componentes están coordinados entre sí se puede alcanzar de forma fiable el nivel de protección contra el ruido deseado. Una coordinación temprana entre la planificación y la ejecución genera seguridad, evita subsanaciones y garantiza usuarios satisfechos a largo plazo.